A golpe de tu aroma giré sobre el talón
y te eché el ojo.
y te eché el ojo.
la tarea me di de sopesarte,
mis índices golosos se afanan en tu pulpa
y me comienza a hacer
agua la boca.
Ya sitiado en mi cerco de grimorio
no sé si macerar o en crudo escabecharte.
Quizás a lento fuego desataría tus jugos
con mar de sal y guerras de pimienta.
Te doy tiempo, paciente me reservo
para saber el punto de tu carne
y montarteagridulce en rojos frutos
perfumados de hinojo y cardamomo.
Ya dispuse los linos y las velas
nos aguardan los vinos madurados
domeñadas pasiones me desbordan.
Llegó el momento al fin
de hincarte el diente.